Espejito, espejito…

La caída del cabello es una de las consecuencias más notorias de un tratamiento para atacar el cáncer. En mi caso, el cabello se me ha caído en tres momentos distintos.

La tercera caída ha sido a raíz de la radioterapia dirigida a mi cabeza, pero ha sido una caída parcial. Esto quiere decir que hay áreas de mi cuero cabelludo que no tienen cabello y otras áreas que sí. Por eso, una vez más, recurrí a la afeitadora para mantener un nivel de crecimiento un poco más parejo.

Por suerte, todavía no tenemos espejo en el baño de la casa (ni en ningún otro lugar). Así no tengo que verme seguido el incipiente mapamundi que se forma en mi cabeza. Sólo uso esos espejos chicos que suelen llevarse en la cartera…

La única persona que me ve constantemente es Raúl, quien con mucha dulzura y honestidad me va avisando cuando ya es hora de usar la afeitadora y emparejar un poco el cabello que sigue creciendo.

Pero cada cierto tiempo, mi imagen actual me toma desprevenida y logra sorprenderme.

Veo mi reflejo en la pantalla del celular y de la computadora, en una olla cuando cocino, en el vidrio de las ventanas, hasta en la llave del agua cuando lavo los platos…

Hay días en los que me abstraigo de todo y me concentro tanto en hacer las cosas que me gustan, que logro olvidarme de la enfermedad. Mi reflejo, mostrando mi cabeza semi pelada, es un recordatorio de que tengo cáncer.

Aunque me cuesta unos minutos reponerme, luego me invade una sensación maravillosa.

Tomo conciencia de que dentro de mí sigo siendo yo, valoro quién soy, independientemente de cómo luzco en mi exterior.

No voy a negar la utilidad de un espejo (de hecho espero tener uno pronto). Pero el no tener uno, sobre todo en esta etapa, me ha ayudado a no distraer mi atención en cómo se manifiesta exteriormente la enfermedad.

Tampoco voy a decir que me encanta estar calva, aunque pueda ser bastante cómodo cuando hace calor, además de ser un ahorro de dinero en champú, acondicionador y secador de cabello…

Aprovecho a mirar más hacia adentro y ver mi verdadera esencia. Aprendo a ver mi reflejo en el otro, como respuesta a mis acciones y actitudes.

El espejo puede reflejar cómo lucimos en un momento determinado, pero no tiene la capacidad de decirnos quiénes somos, qué pensamos, sentimos o deseamos. De eso debemos encargarnos nosotros mismos… con humildad, transparencia y amor, todos los días de nuestras vidas.

Corte cabello - liberatemariposa
Una de mis primeras rasuradas
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12 comments

  1. Tus escritos llegan a mi correo siempre en momentos claves para mí! y no puedo dejar de sonreír! Adelante Kary! Sin espejos ni reflejos! Solo con Fuerza y Fe!

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  2. Querida Mariposa, tu fortaleza y perseverancia de luchadora nata te llevará a lograr todo lo que te propones. Eres muy bella por fuera y por dentro. Destilas amor del bueno y esa es tu mayor fuerza. Sigues en mis oraciones todos los días. Recibe un beso y muchos abracitos apurruñaditos.

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  3. Más bellas que tus palabras y escritos… no existirán …! Tu belleza interior y exterior Te dará la cura para todo lo que se te atreviese y más! … Fe y energías positivas es lo que más te puedo enviar cada vez que te leo! Te quiero mucho y definitivamente eres un Ejemplo de luchadora… un besote desde tu Pais! Mi País!!! 💛💙❤️ 🌺😘

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